LO URGENTE. LO IMPORTANTE. LO QUE PUEDE ESPERAR.

He tardado un poco en volver a escribir. Pero no ha sido porque no deseara hacerlo.

Es más, este tiempo sin escribir, se estaba convirtiendo en una necesidad.

Pero he tenido que valorar las circunstancias que me rodeaban, aquello que tenía que hacer y no podía esperar… En definitiva, he tenido que priorizar.

A veces, no nos gusta hacerlo. Queremos hacer todo, llegar a todo, que no se nos escape nada, pero en muchas ocasiones, eso no es posible.

La vida diaria, las obligaciones, los imprevistos, las urgencias… Todo parece que se alinea (como los planetas) en un cúmulo de situaciones en las que tenemos que elegir.

Nos gustaría tener tiempo para todo, o para unas cosas más que otras. Normalmente tendemos a  dejar para mañana (procrastinar, una palabra de moda, muy usada últimamente) aquello que nos apetece bastante menos hacer. Pero incluso cuando hacemos eso, la realidad se impone y debemos priorizar,  establecer las prioridades de aquello que nos urge hacer, lo que es importante y lo que tiene que esperar a toda costa para encontrar el tiempo de hacerlo.

Pues esto me ha sucedido a mí desde mi último post. No he podido dedicarle ni el tiempo, ni la dedicación, ni el esfuerzo que se merecen mis escritos.

Creo que hago valer lo que escribo cuando le doy el tiempo, las condiciones, el entorno, el cuidado…  Para mí, escribir no es algo rápido, que se haga de manera atropellada en el móvil en los 5 minutos que me sobran antes de una consulta médica o mientras espero el autobús.

Necesito tiempo,  relajación, estar concentrada en lo que quiero decir. Incluso es frecuente que antes de hacerlo, los días previos empiece a darle vueltas al tema y cuando siento que un tema persiste en mi cabeza, que aparece varias veces, que me surgen cosas nuevas respecto a él. En ese momento, sé que ése es mi tema. Eso es de lo que debo escribir. La idea ya está en mi cabeza.

El tema me ha elegido a mí para que le escriba. Y yo debo prestarle el respeto que se merece. La atención que me reclama para hacerlo lo mejor posible.

Y por fin se han dado esas condiciones. Ahora puedo escribir, ahora he vuelto a cambiar las prioridades, ahora vuelvo a establecer lo que es importante, lo que es urgente y lo que puede esperar.

Escribir, se estaba convirtiendo en algo urgente e importante. En una mezcla de ambas necesidades que debían satisfacerse lo antes posible.

Intentaré de ahora en adelante no convertir esta acción en algo que pueda esperar. Haré lo que pueda por darle el lugar que merece, porque sea si no lo urgente, sí lo importante.

¿Y tú, cómo te organizas?

¿También tienes que priorizar y establecer lo que es urgente o importante?

¿O se te va la energía en querer hacerlo todo cueste lo que cueste?

Personalmente, yo me siento mejor cuando me organizo. Cuando me siento ante mi agenda y pongo todo lo que quiero y tengo que hacer sea profesional, personal o de ocio. Todo. Y de ahí, voy distribuyendo, organizando, anticipando cosas o dejando otras para otros días.

De esta forma, siento que mi frustración es menor. No me hago falsas expectativas por cosas que no me va a dar tiempo a hacer. No me agobio por no llegar a todo, porque a cada cosa le doy el tiempo que merece y porque cada acción requiere unas condiciones con las que no siempre cuento.

Mi método me sirve y me ayuda a ser yo quien controle las cosas. Sin que sea perfecto, ni 100% factible en todas las ocasiones, pero a mí, me resulta útil.

¿Qué método sigues tú?

6 comentarios en “LO URGENTE. LO IMPORTANTE. LO QUE PUEDE ESPERAR.

  • Cuanta razón tienes…tendemos a realizar las cosas atropelladamente y según se nos acaban los plazos. No le dedicamos ni cinco minutos a priorizar.

    • Seguro que alguien opina que es algo muy español, dejarlo todo para el último momento… Pero yo creo que es algo humano. A veces priorizamos porque no nos queda más remedio y otras porque le dedicamos 5 minutos a ver qué es lo que tenemos que hacer.
      Lo más importante de todo esto, es sentarnos y ver cuáles son nuestras tareas, lo obligatorio y lo opcional. Lo importante y lo urgente. Lo necesario y lo superficial. Todo forma parte de nosotros y nuestra agenda.
      Como siempre, mil gracias por opinar, leerme y compartir tus sensaciones. Gracias!!

  • Es verdad, Miriam, es muy necesario organizar tu tiempo. Yo apunto todo en una agenda. Todas las acciones del día, responsabilidades del trabajo, casa, hijos, médicos… así como las obligaciones hacia mí misma, como hacer un poco de ejercicio, practicar inglés o tomarme la tensión… y después de leer tu post me he dado cuenta que sólo escribo obligaciones.

    A partir de ahora voy a escribir aquéllas acciones a las que sólo dedico los minutos que me sobran, como leer, meditar, jugar con mi hijo o contemplar el cielo… a ver si así soy consciente todos los días de lo necesarias que son para mí, y les dedico cada vez un poco más de tiempo…

    Ya te contaré si lo consigo 🙂

    • Seguro que lo consigues, porque tienes todas las herramientas a tu alcance, todos los recursos y tú puedes conseguir todo lo que te propongas.
      Tienes mucha razón en poner no solo obligaciones. Debería también ser obligatorio los momentos para uno mismo, aquellos que nos satisfacen más a nosotros y que contribuyen a nuestro bienestar. Me encanta lo de contemplar el cielo!!!! Apúntalo en la agenda, seguro que te sirve muchísimo!!!!! Mil gracias por comentar!!!

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