LAS 5 LLAVES

Estaba haciendo limpieza. Ese tipo de limpieza que se hace en momentos concretos.

Cuando tienes que vaciar una casa porque sus miembros ya no van a volver a habitarla, es un tipo de limpieza diferente a la habitual. Se ordena, se cambian cosas de lugar y sobre todo se tiran.

Se vacían estancias. Se tiran enseres viejos. Se recolocan muebles.

Se organizan cajones, sábanas y toallas, jabones, frascos y colonias. Clavos y chinchetas. Pilas y velas…

¡Y es que tendemos a guardar tanto! Lo guardamos todo “por si”. Por si acaso me hace falta, por si acaso me disfrazo, por si acaso llueve, por si acaso cambia la moda, por si necesito hacer bricolaje, etc.

Toda una vida se guarda en armarios y cajones.

¡Y papeles! ¿Cuántos papeles guardaban nuestros padres? Recibos de luz o teléfono. Facturas de diferentes tipos de compras: cuando se compró el frigorífico, letras de un coche, las notas del colegio o alguna postal de esas panorámicas de ciudades donde se ha ido de visita o vacaciones.

Fotos antiguas de cuando éramos pequeños y algunas sacadas en papel fotográfico de esos instantáneos. Fotos de cenas de navidad  o veranos con nuestros abuelos o padres. ¡Hay tantos momentos recogidos en esas fotos!

Recordatorios de defunciones, comuniones o invitaciones de boda antiguas. Libros de misa, catequesis o de colegio de hace muchos años, con anotaciones hechas con una caligrafía antigua, retórica, curvada. De esas escrituras propias de padres mayores o abuelos, no falla. Nuestra escritura actual no podría tener esa forma ni esos trazos. Imposible.

Y entre todas esas cosas, encontré una bolsa de plástico, casi deshecha, con algunos agujeros, muy gastada y sucia.

¿Qué tendrá? Pesa.

Son varias cosas… ¿Qué será?

5 llaves de hierro oxidadas, mugrientas, sucias, casi pegadas unas con otras, de diferentes tamaños. ¿De dónde serían? ¿Desde cuándo estaban guardadas?

Había que limpiarlas. Tenía que buscar en Internet cómo hacerlo. Buscar uno de esos remedios caseros para intentar arreglar su apariencia.

Esas llaves me encantaron desde el primer momento que las vi. Me gustan las cosas antiguas.

Y empecé a pensar en las llaves, dándole vueltas…

Su limpieza, dónde las pondría, a qué puertas correspondían, de quienes eran…

Pero ahora, eran mías, yo las había encontrado.

Desde ese momento serían las llaves de mi casa y no porque tuviera 5 puertas, sino porque formaban parte de mi limpieza, de mis cajones, de las cosas que poco a poco iba haciendo mías y dándoles mí toque, del lugar en el que estaba y en el que quería estar. Ése era mi sitio y el número era lo de menos.

Seguramente serían de la casa de mis abuelos, bisabuelos o tatarabuelos, ¡quién sabe! Una sería de una puerta, la segunda en tamaño sería de otra puerta de entrada. La tercera mediana, seguro que correspondía a la puerta de entrada a la casa, a las estancias donde se realizaba la vida. Y por último, las dos pequeñas, podrían corresponder a lugares donde se almacenara comida para los animales o los animales en sí, gallinas o cerdos que frecuentemente estaban en la casa o muy cerca. Sí, podía ser así.

Esas llaves con las que se “atrancaba” la casa, cuando caía la noche y el día se daba por finalizado.

Y empecé a imaginar también… 5 llaves…

5 Prioridades de de la vida

5 Personas importantes en mi vida…

5 Cosas importantes para mí…              

5 Deseos para cumplir…

En definitiva, 5 Llaves que adornarían la entrada de mi casa, dando permiso para entrar.

Las 5 llaves oxidadas guardarán otra casa de ahora en adelante. La mía.

“Solo puede ser feliz siempre el que sabe ser feliz con todo.”

CONFUCIO

11 comentarios en “LAS 5 LLAVES

    • Me alegro!! El mejor resultado es que uno se identifique con lo que lee, que le llegue al corazón por los motivos que sea. Muchas gracias por comentar Eva!!! Un abrazo.

  • ¿¿¿Se puede escribir algo más bonito y cercano????…..difícil. Enhorabuena Miriam por haber encontrado esas 5 llaves; estaban en algún lugar como si fuera una yincana…algo premonitorio que ha dado su fruto…y están donde tienen que estar, en la entrada de tu casa dando la bienvenida a todos los q entran.
    Cada párrafo de tu artículo me ha provocado un pellizco en el alma y por qué no decirlo…alguna que otra lágrima. Gracias por tus palabras que son capaces de traspasar la barrera de lo físico. No cambies y sigue en esta línea ascendente de sensibilidad y buen hacer.

    • Es que hay cosas que aparecen y no se pueden ocultar y depende de los ojos con que lo mires, tendrás una sensación u otra. En ese lugar, mis ojos están muy abiertos, y mi corazón y todo… Estando cerca de vosotros sé que entendéis perfectamente cada sensación que escribo. Mil gracias otro artículo más por seguir ahí, incondicional siempre!!! Mil gracias!!!

  • Otra vez más te has superado! Me ha gustado mucho! Me ha removido muchos sentimientos! Felicidadesss!
    Sigue teniendo siempre la palabra exacta para cada momento

    • No sé si la palabra exacta, pero es la que describe las emociones que tengo y nadie mejor que todos vosotros para entenderlas… Muchas gracias por comentar, por leerme y por seguir mis sentimientos… Gracias!!!!

  • Miriam, es precioso, íntimo, cercano. Este artículo, aunque entre algunas lágrima, si he podido terminar de leer, no como el que escribiste después de la pedida de tú madre. Han tenido que pasar unos meses para poder hacerlo, supongo que como para ti para hacer esa limpieza. El tiempo nos permite colocar sentimientos, aunque los recuerdos parezca acercarlos…. no me parece que hayan pasado 30 años desde que nos vimos por primera vez en la facultad y el destino es caprichoso que hizo que el miércoles pasara de forma accidental por la calle de tus padres y me acordara de alguna vez en tú casa en tiempo de estudiantes. Me enorgullece tenerte como amiga. Besos

    • El orgullo y el agradecimiento es mío por vuestro seguimiento y por leerme con tanta actitud receptiva y cariñosa. Me siento muy halagada si mis artículos despiertan tan buenos sentimientos, porque aunque tengas la suerte de no haber pasado aún por ello (ojalá tardes mucho…), has sido capaz de comprender cada una de mis sensaciones y emociones.
      Es verdad que han pasado 30 años, pero hablar con vosotras, me sigue pareciendo ayer mismo. Mil gracias por estar ahí!!!!

  • Confucio con sus proverbios será muy listo y guiará sabiamente nuestras vidas… pero tu con tus poéticos y acertados comentarios nos llegas cada día más fácilmente al corazón… llenandonos de armonía, serenidad…alegría .. paz y espíritu familiar … no necesitaras ninguna de esas 5 llaves para entrar en nuestras casas…vidas…..corazones…ya estas dentro…..por favor… sigue escribiendo…. sigue regalándonos tus vivencias y sentimientos….. como siempre me ha encantado lo que dices…y como lo dices…..

    • Lo bueno de estar tan cerca mío es que entendéis perfectamente todo lo que supone cada una de las cosas que escribo. Muchas gracias por tus palabras, por estar ahí y por seguirme y comentar (que no es poco), sé que tiene un gran esfuerzo.
      Esas 5 llaves pueden ser cada uno de nosotros que junto a nuestras propias familias formamos los 11 que somos. Si encuentro 11 llaves, volveré a escribir otro artículo…
      Muchas gracias de

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