COLOR ESPERANZA

Este año comienza cargado de esperanza.

Es una palabra que ha cogido fuerza en los últimos meses. Casi todos los mensajes la contenían en sus textos. Y es que necesitamos darle un giro a lo que sentimos y a lo que esperamos del nuevo año y las ilusiones y expectativas parece que se quedan cortas.

La palabra esperanza engloba ilusión y expectativa, pero también que las diferentes piezas del puzle en el que nosotros mismos estamos, se vayan colocando poco a poco cada una en su posición correcta.

Tiene componentes mágicos y de suerte, circunstancias que no podemos controlar directamente, pero también suponen un resultado de esfuerzo y trabajo diario.

Podemos perder ilusiones porque no se han cumplido, expectativas que no llegan, situaciones que son completamente distintas a las esperadas, pero cuando todo lo anterior se ha agotado, la esperanza sigue viviendo en nosotros, es la que nos sigue manteniendo en el camino.

Después del tiempo invertido, de las acciones realizadas, de los intentos fallidos o sin resultado, todavía nos sigue alentando la esperanza de recibir aquello que consideramos que nos merecemos.

La esperanza es lo último que se pierde, porque se pierde con la vida.

Pero mientras hay vida, hay esperanza.

Y cuando ya no te queda nada, te sigue quedando ella, la esperanza de que las cosas puedan cambiar y dar el giro que deseamos.

Mientras, cada uno libra sus guerras internas, sus propios conflictos e intenta salir a flote de la situación en la que está, la vida sigue su camino… Pensábamos que todo volvía a estar bien.

Pero… Nuestro mundo puede cambiar de repente. Sin avisar.

Y la Vida, el Mundo, toman decisiones propias: “¡Hay que parar!”

Poner un paréntesis a la vida, hacer un stop y entonces todos volvemos a mirar por la ventana, aunque en realidad donde debemos mirar es hacia dentro.

Y cuando ya nos acostumbramos a vivir en otra situación, sucede otra cosa, una incidencia climatológica que nos paraliza. Algo nos obliga de nuevo a cambiar nuestro ritmo.

¡Otra vez toca adaptarse!

Aunque esta vez se trate de solo unos días, de algo pasajero y controlable, las circunstancias que últimamente nos están ocurriendo, llegamos a la conclusión de que el mundo está cambiando.

La Tierra nos quiere decir algo, pero no la prestamos atención y tiene que decidir. Obligarnos a parar de golpe, a cuidar y cuidarnos, a mirar profundamente a nuestro entorno que cambia a pasos agigantados.

Con el Covid, no solo se pararon negocios, clases, trabajos, también se paralizaron ilusiones, esperanzas, planes y muchas vidas se fueron.  Pero los que por fortuna seguimos estando, tuvimos que adaptarnos a la nueva realidad, a la que nos marcaban las circunstancias que nos rodeaban y reorganizarnos por completo.

Con la nevada que hemos comenzando en el 2021, ha sucedido algo similar. De repente nos vemos inmovilizados, parados, sin poder avanzar y otra vez, tenemos que readaptarnos.

La esperanza de que todo lo que nos sucede se acabe, siempre está presente para volver a retomar nuestros objetivos.

El mundo está cambiando y nos obliga a parar y tener alternativas. Nos obliga por la fuerza a aprender a adaptarnos y ser resiliente, porque en cualquier momento una pandemia o una nevada, nos inmoviliza.

Parece que no hay término medio, parece que si no es a la fuerza, algo que nos remueva por dentro y por fuera, no somos capaces de reaccionar.

Y la esperanza de volver a nuestra normalidad sigue ahí, se mantiene en nosotros y nos permite seguir, adaptarnos, seguir viviendo…

Como la canción de Diego Torres:

“Saber que se puede
Querer que se pueda
Quitarse los miedos
Sacarlos afuera

Pintarse la cara
Color esperanza
Tentar al futuro
Con el corazón”

Ese es el color de este año nevado que comienza, el de la esperanza que une ilusión y esfuerzo, trabajo y planes, objetivos y deseos.

Mi año nuevo está cargado de esperanza, de renovación y de soluciones,

¿y el tuyo?

“Los deseos en nuestra vida forman eslabones y esos eslabones forman una larga cadena llamada esperanza.”

SÉNECA

2 comentarios en “COLOR ESPERANZA

  • Genial Miriam. Gracias por estos momentos de reflexión. Sí no fuera por ese concepto de Esperanza más de uno habríamos caído en una profunda depresión. Esa Esperanza es esa ventana abierta q nos ayuda a seguir día a día principalmente en estos tiempos tan duros q vivimos. Enhorabuena nuevamente Miriam.

    • Llega un momento que es fundamental tener esperanza, porque es lo que nos hace levantarnos. La ilusión, la motivación, la esperanza, son conceptos que nos ayudan mucho en el día a día, sobre todo si pasamos por situaciones difíciles.
      Muchas gracias como siempre, por estar ahí, siempre ahí.

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